El arte del Bonsai, la técnica del Kintsugi y la ceremonia del té

El arte del Bonsai, la técnica del Kintsugi y la ceremonia del té

El arte del Bonsai, la técnica del Kintsugi y la ceremonia del té son tres de las más admirables expresiones artísticas de la cultura nipona. A ojos de un occidental cada aspecto de la vida cotidiana en Japón se transforma en un arte.

Hay algo que parece coincidir en casi todas las expresiones artísticas japonesas: la simpleza en sus formas, la pureza y el contacto del ser humano con las fuerzas que le rodean. Todo es limpio y grandioso a la vez.

Macetas bonsai reparadas

Mientras escribo esto pienso en un bonsái, por ejemplo. El ojo no experto es capaz de deleitarse con la belleza de sus formas y con la apariencia tranquila de semejantes expresiones de la naturaleza. Sin embargo, detrás de cada pequeño árbol se esconde un laborioso trabajo que tiene por objeto, en su modo más tradicional, el desapego de lo más terrenal, de las emociones e impulsos más humanos, para conectar la mente con algo que no sea lo que tenemos más al alcance, con algo divino.

La forma de hacer tradicional japonesa invita, inevitablemente a la relajación; será por esa forma tan distinta a la occidental que tienen los nipones de entender la vida y todos los procesos que en ella ocurren.

El arte del Kintsugi que tanto nos gusta en Nipponear, es otro de los claros ejemplos de la sencillez en las formas japonesas y de la tan recomendable filosofía de vida de los amigos japoneses. Probad a practicar este arte un par de horas antes de acostaros y comprobaréis lo relajante que resulta tras el frenético día de un occidental estresado.

El Kintsugi, como ya sabrán los que siguen este blog pues somos muy de repetirnos ;), consiste en no desechar aquellas piezas rotas de cerámica, porcelana (e incluso cristal) que han estado en nuestras vidas y en las de nuestras familiar durante décadas. 

         

Se trata de apreciar el roto, de querer la pieza aun con cicatrices y de darle una nueva vida admirando los desperfectos del pasado. La reparación minuciosa de cada pieza requiere de paciencia, convirtiéndose el maestro del Kintsugi en un as de la misma. Cada trozo de una pieza rota requiere de un laborioso y satisfactorio trabajo de pegado, moldeado y pintado con oro (en unas ocasiones oro de verdad y en otras materiales que ofrecen un acabado muy similar) que da como resultado curiosas piezas admiradas por muchos a lo largo de la historia.

También podemos encontrar arte en algo tan sencillo y tan complejo a la vez como es tomar el té. En Japón tienen toda una ceremonia para celebrar este acontecimiento. Sí, acontecimiento casi social. El preparado del té a la japonesa esconde un tesoro en su proceso: exige a los invitados dejar todas las preocupaciones fuera de La Casa del té, entrar arrodillados de forma humilde y disfrutar de la compañía (en silencio) de unos pocos amigos y de un riquísimo té preparado de manera tradicional. El ritual de preparación no es sencillo y requiere de materiales y conocimientos muy específicos.

Visitad esta página web para empaparos del espíritu del té: http://eastwestchanoyucenter.org/blog/ ¡Merece muchísimo la pena!

Se podría uno tirar siglos hablando del arte japonés. Aquí hemos recogido solo algunas de las expresiones artísticas japonesa y nos hemos dejado otras muchas en el tintero. Otro día hablaremos del Ikebana, la caligrafía y de la pintura japonesa.

Hablando de esto último: en Nipponear nos encantan las pinturas de Hokusai. ¡Buscadlas en internet y las comentamos en próximas entradas!

Luis Dell - Nipponear

Kintsugi Repair-Kit

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